¡Qué pedazo de "humanista" ha resultado ser el académico, Sr. Pérez-Reverte, D. Arturo!
Ya se ve que la Real Academia no hace ningún tipo de test antes de nombrar a un nuevo miembro, salvo su trayectoria literaria y ahora, claro está, tiene que cargar con el desdoro de haber ofrecido un sillón prestigiado y prestigioso, no a un amante de la lengua sino a un lenguaraz. Ignoro si una decisión tan errada puede tener marcha atrás.
La misión de la R.A., según su lema, es limpiar, fijar y dar esplendor al lenguaje. Con el del señor Pérez-Reverte ha fracasado rotundamente. No resulta imaginable una lengua tan viperina en un académico.
El "humanismo" del señor Pérez-Reverte le lleva a escandalizarse por el hecho de que una persona se emocione hasta quebrar su voz en algún momento decisivo de su vida. Trance que, según el académico, termina siendo una "perfecta mierda".
Y con esa fétida expresión, ¡gran hallazgo!, el señor Pérez-Reverte ya puede empezar a escribir su autobiografía.
Ya ha hecho méritos suficientes para egresar de la R.A.E. de la Lengua y, simultáneamente, ingresar, con otros como él, en la "Academia de la Mala Lengua y Peores Sentimientos".
No hay comentarios:
Publicar un comentario